Su Salud

Los asientos convencionales de bicicleta apoyan todo el peso del cuerpo en la base de la columna vertebral del ciclista, generando una alta presión en el perineo mientras se está sentado oprimiendo y obstruyendo temporalmente el flujo sanguíneo de la entrepierna. Además de esta presión, el ciclista está expuesto a recibir golpes en una zona extremadamente sensible, provocándole dolores e incluso daños irreparables. Idealmente el peso del ciclista se debe apoyar en el sillín debajo de los isquiones (o huesecillos del final de la cadera) en la zona pélvica. Sin embargo, en los asientos convencionales parte del peso se apoya donde la ingle entra en contacto con la punta del sillín. El peso ejercido en esta parte del sillín comprime los nervios y las arterias de la ingle. Ésta presión prologada pueden llevar a una pérdida de sensación y a una disminución del suministro de sangre a los genitales, contribuyendo a la presencia de las afecciones sexuales y reproductivas.

El Instituto Nacional de Seguridad y Salud Ocupacional (NIOSH) en EEUU, realizó investigaciones donde se detectó que los hombres que practican ciclismo sobre los actuales sillines de bicicleta son más propensos a sufrir disfunción eréctil, debido a la presión que estos asientos ejercen sobre los nervios y vasos sanguíneos de la entrepierna. Se estima que el 5% de los hombres que viajan en bicicleta durante 5 horas a la semana con los actuales sillines, sufren de impotencia o esterilidad. Sin embargo expertos como el Dr. Schrader creen que esta cifra debe ser mayor ya que muchos hombres ocultan estos problemas por vergüenza. Por otra parte, la Universidad de Yale en EEUU detectó que los problemas perineales asociados a la práctica de ciclismo también afectan a las mujeres, siendo ellas las primeras en describir problemas a la salud. Según la Dra. Marsha Guess con solo andar 16 km a la semana, mujeres estarían sufriendo de perdida de sensibilidad genital al pedaleo en los asientos de bicicleta convencionales.

El asiento Yogui con su sistema de amortiguación que otorga autonomía al movimiento de las piernas, reduce además los impactos del camino en el ciclista. Los sillines giratorios ubicados en su parte superior están adaptados para el soporte de los glúteos y muslos. Estos con un independiente ajuste para cada pierna se mueven armoniosamente con el pedaleo del ciclista.